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Nota informativa – Las empresas ya no estarán obligadas a llevar un registro diario de la jornada si no se realizan horas extras (STS 23-3-2017).

La presente nota informativa (en adelante, la “Nota”) tiene por finalidad analizar la Sentencia nº 246/2017 del Tribunal Supremo de fecha 23 de marzo de 2017 (en adelante, la “Sentencia”) que viene a casar y anular la sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia nacional de fecha 4 de diciembre de 2015, en lo relativo a la obligación de la empresa de establecer un sistema de registro de la jornada diaria efectiva realizada por los trabajadores.

El pasado 21 de julio de 2016 publicábamos una nota informativa en la que analizábamos el alcance de la obligación del registro de la jornada de los empleados impuesta a las empresas con base en una interpretación extensiva del artículo 35.5 ET realizada por la Audiencia Nacional (SSAN 4-12-2015 y 19-2-2016), y aplicada por la Inspección de Trabajo (Instrucción 3/2016 sobre Intensificación del Control en Materia de Tiempo de Trabajo y de Horas Extraordinarias). En resumen, se partía de la obligación exigida a todas las empresas de realizar un registro de jornada diaria y totalización mensual, con independencia del tipo de contrato del trabajador, se realizasen o no horas extraordinarias.

Sin embargo, el Tribunal Supremo, en esta nueva Sentencia, viene a anular la mencionada doctrina, estableciendo que la interpretación correcta del mencionado artículo 35.5 ET, realizando una exégesis literal, histórica, sistemática y topográfica del precepto, es que la obligación del registro diario de la jornada se refiere exclusivamente a las horas extraordinarias, es decir, que será exigible únicamente sí se realizan horas extras por parte de los empleados, procediendo el empresario sólo en ese caso a anotar el número de horas trabajadas cada día y a comunicar mensualmente al trabajador, o con la periodicidad que proceda, la totalización de dichas horas.

De esta Sentencia se pueden extraer las siguientes conclusiones:

  • Actualmente no existe en nuestro ordenamiento jurídico, salvo excepciones normativas expresamente contempladas (ej. contratos a tiempo parcial, jornadas especiales de trabajadores móviles, marina mercante, ferroviarios, etc.), una obligación legal por la que se exija a las empresas con carácter general la llevanza de un registro horario o de jornada laboral, recomendando el Alto Tribunal, en una reflexión “obiter dictum”, una reforma legislativa de lege ferenda que clarificara esta cuestión a los efectos de facilitar al trabajador la prueba de la realización de las horas extraordinarias.
  • La obligación establecida en el artículo 35.5 ET de registrar diariamente la jornada de cada trabajador se refiere únicamente, salvo pacto que amplíe este deber, a aquellos casos en los que se realicen horas extraordinarias, aunque posteriormente se compensen con descansos (STS 25-4-2006).
  • Una interpretación extensiva de dicho precepto implicaría un aumento del control empresarial y un tratamiento de los datos personales obtenidos, con especial dificultad en los supuestos de jornadas flexibles o de teletrabajo, pudiendo suponer una injerencia indebida de la empresa en la intimidad del trabajador, así como una limitación al derecho de libertad de empresa reconocido en el artículo 38 CE.
  • En cualquiera de los casos, subsiste la obligación de informar mensualmente a los representantes legales de los trabajadores de la realización de las horas extraordinarias cualquiera que fuera su forma de compensación, por mor de la DA 3ª RD 1561/1995, de 21 de septiembre sobre jornadas especiales de trabajo.
  • La falta de llevanza, o incorrecta llevanza del registro diario de la jornada, no se tipifica por la norma como una infracción de forma evidente y terminante, lo que obliga a una interpretación restrictiva y no extensiva de la norma sancionadora (art. 7.5 LISOS), constituyendo dichas conductas meros incumplimientos formales considerados como falta leve.

Si bien esta es la nueva línea interpretativa sobre la obligación del registro de la jornada de trabajo en las empresas, no obstante será recomendable, en la medida de lo posible y con los medios técnicos que se dispongan, llevar un cierto control o supervisión de la actividad realizada por los trabajadores, especialmente, como reflexiona el Magistrado D. Antonio V. Sempere Navarro en su voto particular a la Sentencia, cuando las jornadas se computan en términos anuales donde es necesario establecer la magnitud del tiempo trabajado en el periodo de referencia, o cuando se desarrollan fuera del centro de trabajo, como en las situaciones de teletrabajo, donde la falta de medidas de control del horario realizado podrían jugar en contra de la empresa a la hora de combatir una reclamación por horas extraordinarias cuando existen pruebas indiciarias de su realización.

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Raúl Rojas

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