Viajamos a Miami para conocer mejor a Ricardo Oliveras, seleccionado por Iberian Lawyer en el pasado número de febrero como uno de los mejores abogados de la práctica de Sports Law de España.

Socio de ECIJA desde hace más de siete años, ahora vive a caballo entre Estados Unidos y España y reconoce que “caer” en Miami es cómodo a nivel personal debido a su gran componente internacional y a la influencia de cultura latinoamericana. Su talante docente y accesible nos ha ampliado la visión sobre la magnitud de los temas que abarca el Derecho Deportivo que, afortunadamente, va más allá de las estrellas de fútbol y los contratos millonarios.

Ricardo Oliveras, socio de ECIJA,  usted vive y reside en Miami desde agosto 2019, aunque en Internet sigue apareciendo como residente en Barcelona en distintas plataformas. ¿Le cuesta despedirse o es que trabaja a caballo entre Barcelona y Miami? ¿Cómo ha sido el cambio? ¿Le eran ya conocidos estos territorios? ¿Cómo ha sido la experiencia de “asentamiento” en el plano laboral y personal?

Mi posición como responsable de la oficina de ECIJA en Miami me obliga a trabajar a caballo entre Estados Unidos y España, si bien, con una mayor presencia en territorio americano. Desde mi situación en Miami, viajo de forma frecuente a nuestra oficinas de Latinoamérica, actividad que si bien quedó parada por la aparición del Covid, espero retomar en un par de meses.

El hecho de estar desplazado y residir en Miami no me ha impedido seguir llevando y asesorar en operaciones de clientes en España, por cuanto, en ECIJA trabajamos en equipo.  Igualmente, mi práctica de derecho deportivo tiene un componente internacional muy acentuado por cuanto se trata de una industria global y perfectamente puedo estar asesorando en un tema para un cliente argentino ante FIFA en Suiza como para un contrato de una agencia de marketing estadounidense con un promotor español en Barcelona.  El hecho de estar en Miami, Barcelona o Madrid no me afecta en absoluto en dicha práctica, más cuando una gran parte de los clientes de la industria del deporte que asesoro son empresas o deportistas extranjeros (no españoles).

Con Estados Unidos estaba familiarizado ya que estudié un año en este país (el antiguo COU), asimismo había tenido la oportunidad de viajar bastante por Estados Unidos estos últimos años y realizar estancias temporales de 2 o 3 meses en años anteriores. Por todo ello, no me resultaba ni un país ni una cultura desconocida, si bien, Florida (Miami) no es que digamos el auténtico Estados Unidos, debido a su gran componente internacional e influencia de cultura latinoamericana. Como español, “caer” en Miami es cómodo a nivel personal.

Usted ha sido in-house, abogado de despacho y además cuenta con un importante expediente docente. Durante todos estos años, ¿qué etapa recuerda con mayor cariño y cuál le dio las mayores satisfacciones a nivel profesional?

Cada una de mis etapas profesionales me ha aportado grandes experiencias personales, además de formación profesional. Me considero un afortunado por los grandes maestros (jefes) que he tenido, además de trabajar con grandes profesionales y cultivar buenas amistades. El rol de abogado de Firma al de empresa es completamente distinto tanto en la forma de trabajar como objetivos.  Me considero un profesional afortunado por haber trabajado a los lados de la pista de tenis, lo que me permitir tener una visión práctica y real de las necesidades de un abogado de empresa sin perder el rigor jurídico y aportar el conocimiento y asesoramiento jurídico que un despacho de abogados, como ECIJA, debe dar a sus clientes.

Sin duda, la docencia me aporta grandes alegrías y me enseña cada día. Es gratificante compartir tus experiencias y conocimiento profesional con los alumnos e interactuar con abogados de generaciones más jovenes que la mía. Por último, la docencia te obliga estar al día en cuestiones jurídicas-deportivas y esto es un reto.

Su carrera como abogado abarca varias prácticas deportivas, ¿en cuál se siente más a gusto? ¿En qué tipo de operaciones diría que se mueve “como pez en el agua”?

Así es, la práctica del derecho deportivo (o como me gustar decir a mis alumnos, derecho de la industria del deporte) engloba desde cuestiones de ámbito contractual y laboral, a cuestiones fiscales, societario, procesal o propiedad intelectual. Realmente, en todas estas áreas relacionadas con proyectos deportivos me siento cómodo. Quizás percibo que donde mayor valor añadido aporto al cliente es en la preparación y negociación de contratos como por ejemplo, de patrocinio, agencia, de deportistas o en el ámbito del futbol, no solo por cuestiones técnicas-jurídicas, sino por el conocimiento y práctica de la industria.  Igualmente, en temas litigiosos, en particular, en la jurisdicción de la FIFA y arbitrajes en sede del Tribunal Arbitral del Deporte, donde la estrategia y la experiencia es un plus, me siento muy seguro.  Por último, estos últimos años he tenido la ocasión de participar en operaciones de adquisiciones de distintos “activos” deportivos, como clubes de fútbol, academias de tenis, circuitos de coches, y la verdad, es que debido al carácter global de una operación de esta índole, es realmente interesante y satisfactorio poder asesorar al cliente en las distintas cuestiones jurídicas que van surgiendo.

Lee la entrevista completa.

download-pdf DESCARGA PDF 

Socios relacionados


Ricardo Oliveras

ver perfil