Sala de Prensa

18 septiembre, 2020

La República

Desde 2005, la cantidad de personas que trabajan desde sus casas ha aumentado en un 140% en los Estados Unidos. Además, el 16% de las empresas estadounidenses contratan exclusivamente a trabajadores remotos y su rotación es un 25% menor que aquellas que no permiten el trabajo remoto. Los empleados son más felices y productivos si tienen la opción del smart-working.

Era el año 2015 cuando Andy Lake publicó la segunda edición revisada de “The Smart Working Handbook”. Dueños, directivos y empleadores entendieron que la forma de trabajar y de vivir estaba cambiando, las nuevas tecnologías estaban estimulando el cambio de la fuerza de trabajo, pero la transformación estaba aún en proceso y existía tiempo para adoptarse gradualmente. Pocas semanas después del inicio de la crisis causada por el Covid-19, la mayoría se dio cuenta que la adaptación debía avanzar rápidamente y que no había tiempo que perder.

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